Experimental, pero con elaboración

Por Laura Falcoff
Clarín, 17/6/2005

La obra de la videasta Silvia Rivas y la coreógrafa y bailarina Gabriela Prado, utiliza la arquitectura del lugar.

Episodios llanos, obra estrenada el martes pasado en el Centro de Experimentación del Teatro Colón, explora las posibilidades de convivencia de dos mundos: el mundo concreto, físico, de la danza y el mundo inmaterial del video. La videasta Silvia Rivas y la coreógrafa y bailarina Gabriela Prado, que ya habían emprendido un trabajo similar el año pasado en el mismo ámbito, tomaron como punto de partida de su exploración las posibilidades arquitectónicas del Centro de Experimentación: para quien no haya estado nunca allí, puede tratar de imaginar, en un subsuelo del Teatro Colón, una serie de anchas galerías flanqueadas por columnas que a su vez circundan un gran espacio central. Los videos de Silvia Rivas reproducen estos espacios con modificaciones progresivas, a la vez que las coreografías de Prado discurren por los ámbitos alterados por la luz (un estupendo trabajo de Eli Sirlin, así como también es destacable el vestuario de Pilar Beamonte) y las imágenes virtuales.

Quizás el problema más complicado al que se enfrenta Episodios llanos sea el de las entidades respectivas de los dos lenguajes, tan vívido uno como el otro pero a la vez tan diferentes. Si el propósito fue que ambos conflu yeran en una única experiencia escénica, el logro se cumple en ciertos momentos sí y en otros no. Cuando el público se encuentra en el extremo de un pasillo con un solo de Gabriela Prado —una bailarina excelente y muy personal— las imágenes que la envuelven y su propio movimiento se funden en una instancia ciertamente sugestiva; sólo la estruendosa música de Christian Basso, inexplicablemente elegida para esa escena, quiebra el misterio leve de ese momento.

Luego, el público se instala en gradas, y danza y video ocupan un escenario que deja ver hacia atrás las galerías. Nueve bailarines desarrollan allí una coreografía que atiende, básicamente, a problemas espaciales: distancias, perspectivas, diseños paralelos. El elenco está compuesto por Rosaura García, Gerardo Litvak, Valeria Martínez, Sofía Mazza, Edgardo Mercado, Darío Rodríguez, Sandra Ray, Pablo Rotemberg y la propia Gabriela Prado. Estos bailarines, reunidos para la ocasión, provienen de técnicas en varios casos muy diferentes; sumergidos en el lenguaje de movimiento tan singular y personal de Prado no siempre logran sostener la precisión energética y espacial que la idea demanda.

Más allá de estas reservas, Episodios llanos se sostiene sobre ideas muy interesantes (las imágenes que se proyectan sobre el escenario y sus transiciones son muy bellas), y sobre resultados que revelan un alto grado de elaboración, rasgos que no se encuentran con frecuencia en trabajos que se presentan a sí mismos como experimentales.

© Silvia Rivas / 2015