Una extensión es posible. Silvia Rivas + Carlos Trilnick

Por Alina Tortosa, 2006

Durante varios días Silvia Rivas y Carlos Trilnick caminaron terrenos pétreos en el Valle de la Luna filmando su recorrido con una cámara que equilibraba su visión de este entorno, evitando el vaivén de sus pisadas. Las imágenes del video que editaron de esta experiencia sugieren una caminata astral. De ahí el título de esta muestra que se llevó a cabo en el contexto del Festival de la Luz 2006 en la galería RoArt en Buenos Aires.

Los trabajos de estos dos artistas se suceden unos a otros extendiendo las interpretaciones posibles del mundo que habitamos y de sus habitantes. Siempre desde un planteo estético, articulan el pasaje del mundo interior al mundo exterior, de lo físicamente inmediato a lo físicamente lejano, de la percepción íntima a una percepción amplia que rescata la historia individual de cada uno de ellos, y la historia del hombre desde lo existencial, en el caso de Rivas, de la Historia con mayúscula en el caso de Trilnick.

En Notas sobre el Tiempo Rivas interpretó el flujo y reflujo de las aguas como el paso del tiempo cronológico. En esta instalación de aguas que corren abruptamente, caen en cataratas, invaden espacios y cubren a quien se detenga bajos los proyectores de video. Rivas describió las emociones profundas que descolocan al hombre. Hoy, varios años después, no podemos dejar de pensar, al mirar los stills de esta muestra, en los trastornos ecológicos actuales, productos también de un descontrol humano frente al cuidado del planeta. Una vez más, el artista crea desde un lugar íntimo en el que las razones de su hacer van más allá de su pensamiento conciente.

En Paisaje a definir Rivas juega con pétalos virtuales sobre un fondo de agua en movimiento real filmada. La naturaleza no deja de serlo porque la técnica la remede. Al contrario, la técnica la recrea, nos lleva a mirar los pétalos caídos en los parques y jardines con una sabiduría renovada, pensando en que podrían llegar a volar como en este trabajo, redefiniendo el paisaje.

En Cheating muchachita, Silvia Rivas y Carlos Trilnick exponen video proyecciones de agua que fluye con fondo musical del tango con letra de Le Pera y música de Carlos Gardel, representando así el contraste del paisaje seductor y nuestra historia falible recurrente.

Cheating muchachita
Doliente y abatido mi vieja herida sangra
bebamos otro trago que yo quiero olvidar
pero estas penas hondas de amor y desengaño
como las yerbas malas son duras de arrancar.

Las fotos en toma directa de árboles secos en un bosque incendiado de Trilnick fueron sacadas en Tierra del Fuego. El autor ilustra la dolorosa y recurrente expoliación del suelo a través de un bosque seco. Sin premeditación, este ensayo fue una suerte de peregrinación religiosa en el sentido original del término, y en sentido alegórico. Trilnick recorrió lentamente el bosque varias horas durante varios días solo, estudiando la luz y las formas torturadas, resabios de lo que habían sido árboles. Tres imágenes componen un tríptico que nos refiere a la muerte en la cruz de Cristo y de los dos ladrones. La herencia cultural e histórica se cuela en el lente de este autor, llevándolo a elaborar a través de imágenes fotográficas duelos ancestrales y contemporáneos.

© Silvia Rivas / 2015